miércoles, 30 de diciembre de 2015

LE CRUST: PARA COMERSE HASTA EL BORDE DE LA PIZZA




Texto by Mónica Gutiérrez-Aller @lasmonicadas

Que Madrid es una ciudad enorme lo sabemos todos, pero en tema gastronómico al final siempre nos movemos por los mismos recurrentes barrios, y de vez en cuando hay que asomarse a otras zonas para descubrir restaurantes deliciosos.

Y eso me ha ocurrido con Le Crust, gracias a mi querida Jordana Paiva y su fantástico blog que os recomiendo desde ya, Top4You , al ladito de la nueva y animada zona que conocemos como “Madrid Río”, un restaurante esencialmente dedicado a las pizzas de autor, me atrevería a decir que pizzas gourmet, por su especial dedicación a cuidar la elaboración de la masa con todo lujo de mimos y cuidados.

En un local industrial decorado por una de las socias de Le Crust, Elena, arquitecta de profesión y un encanto de persona además de excelente profesional, se ha encargado de crear un acogedor espacio de techos altos, hormigón, maderas claras y elementos recuperados de aquí y de allá, muchos de ellos comprados en el rastro madrileño o herencias familiares como la imponente lámpara que domina una de las salas del restaurante, espejos dorados y apliques de luz.


Rafa, otro de los socios fundadores, es un apasionado de la panadería, y nos explica con auténtica devoción como elaboran paso a paso la deliciosa masa de las pizzas en Le Crust: dejan fermentar la masa nada menos que 72 horas, para que la levadura haga crecer la pieza en la cocción, aportando todo el sabor y punto justo de crocantez a la pizza final –y de ahí el nombre del local, Crust-, una masa con un alto grado de humedad para que el pan sea tierno y ligero pero a la vez firme y crujiente, ¡con deciros que me he comido hasta el borde de la pizza!.


Como no podía ser menos, los ingredientes básicos en toda pizza son el tomate y el queso, y en Le Crust el tomate se cultiva y se importa de Parma, para que la salsa sea ligera, sin acidez; el queso es fresco de leche de vaca, “Fior de Latte”, sabroso pero sin enmascarar ni ocultar el resto de ingredientes.

Olvidaos de la típica carta de pizzería, olvidaos de nombres como cuatro estaciones o hawaiana, porque en Le Crust los ingredientes son, cuanto menos, sorprendentes: desde una pizza elaborada con salmorejo (sí, habéis leído bien, salmorejo), pasando por castañas, pato o peras, por no hablar de la que posiblemente me gustó más, elaborada con piparras, se me hace la boca agua sólo de recordarlo, mmmmmm…..


Además la cocina de Le Crust innova constantemente su carta en función de la estacionalidad del producto, para sacar lo mejor de cada ingrediente, y ¿qué mejor en esta época del año que una deliciosa crema de calabaza estilo thai?, ese punto picante que nos entona el cuerpo contra el frío de la calle. Y no dejéis de probar el exquisito guacamole casero, elaborado al momento, la mejor forma de comenzar a compartir mesa y mantel.


Para terminar con alguno de los postres, también caseros, entre los que no falta un suave y cremoso tiramisú.

Atención a la carta de vinos, especialmente recomendables los vinos D.O. Tierra de León, en los que la particular y sabrosa uva Prieto Picudo sorprende, y para bien, a más de uno.

Resumiendo, Madrid está para conocerla y disfrutarla gastronómicamente en toda su intensidad, y Le Crust para eso es una opción redonda, como sus pizzas: estupenda relación calidad/precio (unos 20 euros por persona), sorprendentes y curiosas pizzas de autor que no dejan a nadie indiferente, y además, sabrosísimas, en un local original y acogedor tanto para ir con amigos a pasar un buen rato como para una comida familiar, ¡muy recomendable!.


Le Crust 

C/ Melilla, 47 Madrid

Tlf. 91 599 46 39
Fotos propias y de Jordana Paiva para Le Crust

Si queréis que visitemos vuestro local gastro, podéis contactarnos en mgutierrezaller@gmail.com 

jueves, 24 de diciembre de 2015

SIX: UN RESTAURANTE PARA DISFRUTAR CON TODOS LOS SENTIDOS



Texto by Mónica Gutiérrez-Aller @lasmonicadas

Confieso que uno de mis grandes vicios (y ocio) es salir a conocer nuevos restaurantes, la gastronomía de aquí y de allá, pero claro, esa frecuencia hace que mis expectativas cada vez sean más altas, y ya pocos sitios me sorprenden.

Por eso me he llevado una muy agradable sorpresa al conocer Six, un coqueto restaurante frente al famoso estadio de fútbol Santiago Bernabéu, un local con el espacio justo para sentirte cómodo desde la entrada y con un impagable añadido en la zona, su terraza acondicionada.


Impactante la luminosidad de su fachada, decoración del local obra del reconocido estudio de interiorismo Cousi, encargados de varios éxitos más en la capital, tiene una primera zona de barra y mesas altas llenos de luz gracias a sus enormes ventanales, en tonos limpios, claros y luminosos, apetece tomarse un primer aperitivo o compartir alguna ración subida a uno de sus cómodos taburetes.


Y la zona del comedor rompe completamente con lo anterior, en tonos cálidos, marrones, ocres, azules, en un espacio elegante y sosegado, originales ventanas redondas que recuerdan a grandes ojos de buey de cruceros decimonónicos, mesas amplias y especial atención a una romántica mesa de un rinconcito escondido.


La terraza acristalada de Six es todo un valor añadido al local, el blanco y las líneas puras dominan el espacio junto con plantas naturales y puntos de luz por aquí y por allá, la próxima visita que haga será a la terraza sin duda, y si no es a comer, iré en plan afterwork, ¡que me apetece un montón!.


Cuando las cosas se hacen bien es de justicia reconocerlo, y los platos que salen de los fogones de Six se merecen varios aplausos; fruto del trabajo de la chef María García de la Rosa, formada nada menos que por Francis Paniego en Echaurren y curtida en las cocinas del conocido Urrechu, todo ese bagaje se nota y se luce en una atractiva carta, en apariencia tradicional pero con claros guiños de autor.

Os aconsejo dejaros guiar por el jefe de sala y sumiller Roberto Miguel, quien a pesar de su juventud lleva la friolera de 18 años trabajando en locales como Soroa y Arzábal, y eso se nota a la  hora de recomendar platos de la carta.

Comenzamos con varios platos para compartir, algo que cada vez me gusta y me divierte más: una ensaladilla de centolla delicadamente presentada, intenso sabor y cuidada elaboración, de las más ricas que he probado.

Atención a la extraordinariamente original pizza de Six, o la que yo he dado en llamar la “sixpizza”, la base es una arepa elaborada con harina de maíz, finita y ligera, y la clásica mozzarella se sustituye por queso manchego y sobre la base jugo de carne, setas y trigueros, ¡absolutamente espectacular!, me comería unas cuantas, no podéis dejar de probarla.


Los callos a la madrileña son un plato tradicional siempre muy bien aceptados por mis compañeros de mesa, melosos y sabrosos.

Tataki de pez mantequilla, una versión muy Six de este delicioso pescado, ¡qué rico!


Steak tartar al gusto, convincente y buena maceración y mezcla.


Para los amantes del dulce, es ya famoso el crumble de manzana de Six y la tarta de queso con arándanos, entre otros.


La mayoría de los platos de la carta se pueden tomar en medias raciones, lo que facilita compartir y probar un montón de cosas a precios realmente competitivos para la calidad de la cocina.

Y su proximidad al Bernabéu (está enfrente como os decía) hace que los días de partido en Six se sude la camiseta y su oferta se completa con un carrito de perritos calientes XXL al más puro estilo norteamericano.

Six me parece un restaurante muy recomendable, originales opciones gastro que se salen de lo habitual en algunos casos y que tienen ese toque Six que tanto me ha gustado; volveré a probar la terraza que me ha chiflado, y por supuesto, caerá una de esas deliciosas “sixpizzas” (o dos…o tres….)….



Six   

C/ Concha Espina, 12 Madrid

Tlf. 91 426 65 97
Fotos propias y de Six

Si queréis que visitemos vuestro local gastro, podéis contactarnos en mgutierrezaller@gmail.com

martes, 22 de diciembre de 2015

VERMUT DE JEREZ LUSTAU: UN VERMUT ÚNICO


Bodegas Lustau es considerada un referente a nivel mundial cuando se habla de vinos de máxima calidad. La filosofía de Lustau sigue siendo la misma desde su origen en 1896: ofrecer al consumidor la más amplia y selecta gama de vinos de Jerez.

Y recientemente Bodegas Lustau ha presentado un Vermut de Jerez elaborado con vinos especialmente seleccionados por su enólogo, Manuel Lozano, quien ha sido elegido por séptimo año consecutivo “Mejor Enólogo de Vinos Generosos del Mundo”. La pasión, la dedicación y la experiencia de Lustau se reflejan en el carácter y la personalidad de unos vinos únicos. 

Este nuevo Vermut es el resultado de un perfecto ensamblaje de dos vinos con más de 10 años de crianza en el tradicional sistema de Solera y Criaderas: un Amontillado seco y con carácter y un Pedro Ximénez dulce, intenso y aterciopelado.

El ajenjo, la genciana y la corteza de naranja destacan entre los más de 10 botánicos y plantas aromáticas seleccionados para su elaboración, todos ellos macerados por separado, para conseguir la mejor extracción de sabores y aromas de los botánicos.
El resultado es un vermut de Jerez de color caoba, con tonos rojizos. Los aromas de fruta madura se entrelazan con notas cítricas y herbáceas sobre un fondo de madera ahumada. Es aterciopelado, sabroso y equilibrado en boca. De final amargo, con notas almendradas y de frutos secos.

Lustau rescata así una receta tradicional de la casa, en la que una cuidada selección de vinos de Jerez, botánicos y plantas aromáticas enriquecen la personalidad de un Vermut único.

Este vermut de Jerez ya está disponible en toda España a través de los distribuidores habituales de Bodegas Lustau. 

Me parece un regalo súper interesante para estas fechas, y además, para disfrutar todo el año de un excelente aperitivo.



Si queréis que visitemos vuestro local gastro, podéis contactarnos en mgutierrezaller@gmail.com

lunes, 21 de diciembre de 2015

LA CASA TOMADA: BOCADILLOS DE AUTOR CON SABOR A HOGAR



Texto by Mónica Gutiérrez-Aller @lasmonicadas

La Casa Tomada toma su nombre de un cuento del escritor Julio Cortázar, lo cual ya por sí solo demuestra las inquietudes artísticas e intelectuales de sus propietarios, José Antonio (cocinero) y José Miguel del Pozo (ilustrador), dos hermanos venezolanos de origen que, literalmente, “tomaron” la casa de su madre en un pueblo de Venezuela y comenzaron a abrir sus puertas a amigos, vecinos y conocidos vendiendo sus bocadillos caseros y mostrando sus creaciones artísticas y literarias.


Tras viajar por distintos países siguiendo la profesión diplomática de su padre, -de ahí muchas de las influencias en la cocina de José Antonio-, y licenciarse en lo que en España sería la carrera de Tecnología de los Alimentos, han elegido Madrid para abrir su restaurante y galería nómada en un espacio acogedor en el que combinan su atractiva y sabrosa carta con paredes llenas de obras de jóvenes talentos.

En la carta de La Casa Tomada el rey es el bocadillo de autor, con nada menos que 17 referencias de bocadillos, a cuál de ellos más original y sabroso, ¡los probaría todos pero son enormes!, así que geniales para compartir y para repetir.


Atención a la marca que lleva impresa cada bocadillo en el pan, el logo de La Casa Tomada, original, ¿no?.

No penséis que por tratarse de una carta principalmente de bocatas no hay cocina, porque la hay en cada uno de ellos, elaborados con el mejor de los productos del mercado para destacar cada una de sus creaciones. Los platos de José Antonio están inspirados en la streetfood de Venezuela (como los perros calientes “con todo” o el delicioso choripan), con influencias asiáticas (sobre todo chinas ya que el cocinero pasó allí parte de su infancia, como el bocadillo de pollo con salsa teriyaki que está para chuparse los dedos, el Indian sándwich o los fideos Garama Massala) y algunos guiños a Norteamérica (bocadillos de roastbeef, fat roastbeef y po’boy).


En el poco tiempo que lleva abierta La Casa Tomada hay ya un plato que me atrevo a calificar de mítico y que no podéis dejar de probar: chili cheese fries, una sabrosa y contundente combinación de patatas fritas caseras, chili con carne, jalapeños, queso cheddar, bacon crujiente, cilantro y un huevo frito que corona un abundante plato.


Y para acompañar esta deliciosa cocina, una interesante carta de cervezas artesanales como Cibeles, Mustache, Malasaña, Flying Dog, Rouge Nation o la famosa lata de Beavertown.

Un local acogedor, ecléctico y funcional, con originales lámparas herencia de su antecesor que crean una atmósfera cálida y distendida, ideal para compartir con amigos un buen rato entre charlas y bocatas.

Precio medio sobre unos 20 euros, me parece una opción gastro totalmente distinta, y una vuelta al bocadillo de toda la vida pero elaborado con sabores genuinos, honestos e internacionales, muy recomendable.
  

La Casa Tomada   

San Lorenzo, 9, Madrid

Tlf. 91 320 15 03
Fotos propias y de La Casa Tomada

Si queréis que visite vuestro local gastro, podéis contactarme en mgutierrezaller@gmail.com

jueves, 17 de diciembre de 2015

RANDOM: EL PROYECTO GASTRONÓMICO QUE ESTÁBAMOS ESPERANDO


Texto by Mónica Gutiérrez-Aller @lasmonicadas

Cuando ya pensaba que este año 2015 se iba a terminar sin que ninguna nueva apertura me sorprendiera después de tantas, llega Random, algo más que un restaurante, algo  más que un local de copas, algo más que un sitio nuevo.


En el siempre elegante barrio de Chamberí, mi querido y admirado Esteban Arnaiz rompe con la tendencia de sus otros dos exitosos locales (Le Cocó y El Columpio) y junto con Aynara Menchaca abre Random, este restaurante con alma que también aloja un club privado, Anónimo.


La decoración se la agradezco enormemente a Juan Luis Medina y su equipo del estudio Madrid in Love, para una amante de las cosas bonitas como yo, Random es un paseo de lujo por el buen gusto y la elegancia relajada, todo encaja a la perfección y los detalles especiales impregnan cada rincón, guardando una armonía inesperada y acogedora.


Un local así es para lucirse, y Random no defrauda ya desde la imponente entrada que distribuye los espacios: al fondo, una terraza cubierta y acondicionada para los que fumáis, con mobiliario ligero y cálido; el restaurante en el entresuelo, sorprendente a cada paso, ambiente cosmopolita y relajado y como dice mi amiga Elena Solinís, parece que de repente estamos sentadas ante la mesa de un club inglés del londinense barrio de Mayfair.


Y la sorpresa del local está abajo: Anónimo, un espacio privado al que sólo se puede acceder con contraseña y que se descubre como ese local en el que “desenchufar” de las rutinas y ser espontáneamente feliz, en el que desaparecer de las miradas; con una barra de cocktelería y copas en la que dejarse sorprender por el barman encantador y en el que incluso puedes probar varias tapas gourmet en buena compañía.


Vamos con la cocina de Random, bajo la batuta del jefe de cocina, Dani Rodríguez y el chef ejecutivo, Juan Rioja, en la carta hay platos de corte internacional, lo mejor de cada sitio, platos muy pensados y trabajados en los que todos tienen su “por qué”.

Comenzamos con unos entrantes sabrosos, como el intenso huitlacoche en su hábitat natural, un micuit de foie con semillas y salsa de regaliz, gustoso y acertado, y un sorprendente tartar de pez mantequilla y camarón frito con aliño de mostaza y sumac, ¡de flipar!.


Entre los platos principales, el chipirón encebollado con crema de tirabeques se ha convertido ya en uno de mis imprescindibles, y un corte de carne que no suele ser frecuente en otras cartas, suave y delicioso el pito de ternera.


No soy nada golosa como sabéis, pero los postres en Random son diferentes: atención al sorbete de lima con gel de gin tonic, esto es mucho más que un postre, ¡es una adicción!. Amantes del dulce, no dejéis de probar el original Marshmallow de fruta de la pasión, no digo más, o el café bombón.

La carta de vinos y espumosos es sorprendente, refleja la personalidad curiosa y la enorme experiencia del propietario, Esteban, un excelente sumiller de profesión, y de vocación, acertadas referencias a precios comedidos.


Encantador el jefe de sala, Iván Castro, siempre atento a cualquier necesidad y aportando interesantes sugerencias, al mando de un gran equipo de personas.

En esta ocasión Esteban se ha superado a sí mismo, Random sorprende en el panorama gastronómico madrileño y en mi opinión, llega para quedarse y proporcionarnos muy buenos ratos de placer gustoso, Random me hace sentir bien y eso, queridos, no tiene precio.



Random  

Caracas, 21, Madrid

Tlf. 914 109 250
Fotos propias y de Random

Si queréis que visite vuestro local gastro, podéis contactarme en mgutierrezaller@gmail.com