jueves, 31 de marzo de 2016

LAS ROCAS: PASIÓN GOURMET EN EL PARAÍSO


Texto by Mónica Gutiérrez-Aller Gª.

Siempre aprovecho mis destinos de vacaciones para conocer lo mejor de la gastronomía del lugar, en este caso en Costa Adeje, al sur de la paradisiaca isla de Tenerife, se encuentra un hotel emblemático, el Hotel Jardín Tropical, en cuyo interior y, literalmente, colgando sobre el Océano Atlántico, alberga el Restaurante Las Rocas.


Este restaurante gourmet es uno de los rincones gastronómicos más reconocidos de la isla, con unas impresionantes vistas a la Gomera y a ese Océano Atlántico que enamora, desde su terraza se pueden ver las más espectaculares puestas de sol disfrutando de una relajada cena.


Y buena parte del éxito de Las Rocas se debe al chef Lázaro Rodríguez, todo un profesional de los fogones tanto en Las Islas como fuera de ellas, y del que desde ya me declaro fan número uno, tanto por su personalidad arrolladora como por su ilusión y buen hacer en la cocina; tras su formación en alta repostería en el Hotel Ritz de Madrid y en la escuela de Salvador Gallego (“El Cenador de Salvador”), volvió a su tierra para exprimir todo el sabor del océano y de la huerta canaria.


Sin buscar creaciones insólitas, Lázaro Rodríguez sorprende en cada plato por su tratamiento del producto, respetando la esencia y aportando texturas y presentaciones sorprendentes, en mi opinión destacaría su buen hacer con los pescados, siempre frescos, amén de otros platos como los arroces y paellas, mariscos, o creaciones como el pulpo asado con batata y mojo rojo, mini berenjenas glaseadas con miel de palma y queso de cabra del mar, o el cherne con encebollado canario y papas negras, una oda a su tierra.


Pero es que a mí me conquistó desde el minuto uno con unas almejas de carril a la marinera, con un toque picante genial, y el posterior desfile de pescados con personalidad, a cual más sabroso y original, os cuento:


Salmonetes con salsa de azafrán, uno de mis pescados favoritos, gran idea acompañarlo de esta salsa tan sabrosa.


Tataki de atún con curry rojo y fideos chinos, un gran plato con diferentes texturas y volúmenes.


Espectacular el pámpano con sal de limón (un pescado típico de la isla y la salsa de un limón que el chef macera en sal durante nada menos que dos años), no dejéis de probarlo, parecido al mero en color y textura si bien por sí solo no diría mucho, con esta salsa Lázaro consigue un plato redondo.


Sugerente carta de postres entre las que destaca el que llaman “Nuestro Príncipe Alberto”, vistoso y lleno de texturas diferentes.


Y terminamos esta agradable velada con una deliciosa pizarra de quesos de cabra y oveja de las Islas, elaborados en granjas ecológicas, a cuál más rico, ¡que tiemble el parmigiano!.


A todo ello hay que añadir el excelente trato del equipo de sala, encabezado por un gran profesional de la hostelería y entrañable persona, Javier Arteaga Polanco, un jefe de sala que consigue que una cena deliciosa se convierta en inolvidable, dejaos aconsejar por él a la hora de elegir un vino de la tierra.


De la mano de la Directora Comercial del Hotel Jardín Tropical, Alicia Bugallo, -a la que desde aquí agradezco su tiempo y cariñosa dedicación-, descubrimos un hotel con personalidad, recientemente reformado, con un aire cool y cosmopolita que sabe combinar el diseño moderno con elementos naturales como el agua, presente en múltiples espacios, el aire, tierra y fuego.


El Hotel Jardín Tropical combina una vegetación paradisiaca con una arquitectura acogedora y relajante lleno de rincones escondidos que invitan al disfrute y la tranquilidad total, ideal para los que adoramos la dolce far niente, que bien merece una visita, apuntáoslo para las próximas vacaciones o escapada de puente, ¡mayo está a la vuelta de la esquina!.


  

C/ Gran Bretaña, s/n Hotel Jardín Tropical, Costa Adeje (S.C. Tenerife)

Tlf. 922 74 60 00
Fotos propias y de Hotel Jardín Tropical

Si queréis que visite vuestro local gastro, podéis contactarme en mgutierrezaller@gmail.com

miércoles, 30 de marzo de 2016

BOMBER JACKET: SÍ O SÍ

Texto by Mónica Gutiérrez-Aller

Ha vuelto y lo ha hecho con fuerza, promete convertirse en el must wear de la primavera después de haber triunfado hace ya unos cuantos años: la bomber jacket, aquella cazadora mezcla de uniforme paracaidista y piloto con aire masculino pero...¡tan cool!
Casas como Gucci han reinventado la bomber dándole un aire romántico y femenino, conservando el clásico verde, pero aportando el toque de la casa, ¡me encanta!


Y además del clásico nylon, aparecen otros tejidos como el cuero o el ante que aportan calidez y elegancia al diseño de la bomber eterna.

La clásica es la clásica: de color verde, no demasiado grande, ni demasiado pequeña, acierto total con unos pitillo y unos botines.

Una innovación de última hora: el tejido acolchado con vivos en cuello y puños, una buena opción sport wear.
Esta opción me rechifla, bordados en la bomber, para dar ese aire femenino y romántico pero sin olvidar el look casual.
Ya veis que se puede combinar tanto con pantalón como con una faldita inocente, esa mezcla es la que mola, so chic!

No sé vosotras, pero yo ya he elegido un par de modelos de bomber, deseando estrenar la prenda estrella de esta temporada, ¡feliz primavera! 

Todas las fotos son de autores que publican en Pinterest

Si queréis dar a conocer vuestro proyecto fashion, podéis contactarme en mgutierrezaller@gmail.com

jueves, 17 de marzo de 2016

LA CASITA DE EL PRADAL: TODO UN HIMNO AL PRODUCTO



Texto by Mónica Gutiérrez-Aller Gª.


Cuando menos te lo esperas “alguien” (y en este caso ese “alguien” no es cualquiera, sino mi querido y admirado gastrónomo y periodista Alberto Granados), te habla de ese restaurante que aún no conoces y ya te entra la curiosidad y claro, hay que ir: La Casita de El Pradal, -perteneciente al prestigioso grupo hostelero “El Pradal”-, está situada en la tranquila zona residencial de Arturo Soria, rodeada de espacios verdes y árboles que nos conectan de inmediato con la tranquilidad del campo en plena ciudad.

Con una arquitectura que le permite ofrecer diferentes espacios, en La Casita de El Pradal podemos disfrutar desde su barra de pinchos y mesas altas en los que “aperitivear” un buen vermut, pasando por una elegante sala decorada en tonos naturales, coquetos espacios privados para celebraciones familiares y eventos de empresa, y lo más: una exclusiva terraza “Club Champagne” que hará las delicias de los “terracistas” madrileños esta primavera/verano que ya está aquí.


El punto fuerte de La Casita de El Pradal es su producto y su parrilla, única en Madrid –junto con la del otro restaurante del Grupo El Pradal- construida por el clásico fabricante de las parrillas que los asadores vascos tienen en su entrada.

La carta de La Casita de El Pradal se centra en exaltar precisamente ese producto de calidad excelente, elaborado con todo el mimo por el chef Eduardo Troya que aporta su experiencia en fogones internacionales y consigue platos que no te esperas y son una exquisitez.


En lo referente a vinos todo un lujo contar en la sala con el sumiller Luis Martín-Portugués: cuanto más me gusta el vino, más consciente soy de lo mucho que me queda por aprender, y con expertos como Luis me quedaría horas escuchando lo mucho que conoce sobre vinos nacionales e internacionales, experiencia que queda reflejada en su bodega, con una gran variedad de referencias a precios más que asequibles.


Comenzamos con un plato fuera de carta que, además de vistoso, me pareció muy original y delicioso, chicharro de salmonete con toque peruano por el acebichado que lo acompaña.


Croquetas de jamón ibérico elaboradas con leche fresca, suaves y de intenso sabor, y una alcachofa rellena de txangurro que estaba ¡de quitar el hipo!.


Original trampantojo el de este “carbón” que acompaña un pulpo a la brasa, elaborado en su punto.

Soberbio “chuletón de mar” a la parrilla con sus tres salsas, atún de almadraba espectacular, perfecta elaboración, ni más ni menos; tenéis que probarlo sí o sí.


Centro de solomillo fileteado con patata rostí especiada y quinoa blanca, de nuevo el productazo llega a la mesa.


Carta de postres caseros para todos los gustos, como este cheese cake con esponja de frambuesa.


La Casita de El Pradal consigue transmitir su idea principal y su proyecto: ofrecer al cliente el mejor producto preparado con elegancia, respetando el sabor natural de cada plato y subrayando la calidad de todos los ingredientes utilizados, motivo por el cual me permito recomendaros una visita que no os dejará indiferentes si os gusta comer bien, con un ticket medio sobre 40/45 euros.



C/ Belisana, 17 Madrid

Tlf. 91 300 23 54
Fotos propias y de La Casita de El Pradal

Si queréis que visitemos vuestro local gastro, podéis contactarnos en mgutierrezaller@gmail.com

jueves, 10 de marzo de 2016

MOLINO DE ALCUNEZA: EL LUJO CERCANO


Texto by Mónica Gutiérrez-Aller

Tenemos tan cerquita de Madrid la preciosa ciudad histórica de Sigüenza que a veces posponemos esas escapadas que siempre hemos planeado hacer a esa zona, sobre todo por su cercanía y accesibilidad, pero a tan sólo una horita y poco de la capital en un trayecto de lo más cómodo, este fin de semana pasado he descubierto la comarca de Guadalajara, teniendo como base de operaciones el Hotel & Spa Molino de Alcuneza, a sólo dos minutos de Sigüenza, y perteneciente a la prestigiosa cadena Relais & Châteaux.


La familia Moreno-Gordo se enamoró hace ya más de veinte años de este molino harinero –aún en funcionamiento- del siglo XV y la finca en la que estaba, pero lo que comenzó siendo un proyecto de vivienda para la familia ha terminado convertido en un confortable y más que agradable hotel con un servicio de lujo en un entorno espectacular con vistas al Valle del Alto Henares.


El Hotel Molino de Alcuneza dispone de 17 habitaciones a cuál más acogedora, con todo tipo de detalles en cada rincón, nada escapa a la hospitalidad entrañable de la directora del hotel, Blanca Moreno, anfitriona de excepción que desde la profesión no olvida hacer sentir a cada huésped como si estuviera en casa de amigos, así como toda la familia que saben transmitir su oficio y dejan huella en nuestra visita, nos sentimos como en casa pero con todo el lujo, cuidados y espléndidamente atendidos.


Rehabilitado y reconstruido de forma artesanal, este año Molino de Alcuneza cumple nada menos que su vigésimo aniversario, fecha que el chef de su restaurante, Samuel Moreno, ha aprovechado para elaborar su excelente Menú XX Aniversario del que ya os hablé en mi anterior post y que no os podéis perder.

Es indescriptible la sensación de tranquilidad que se respira en toda la finca, en el edificio principal cada rincón invita al disfrute, la relajación y la impagable sensación de sosiego, el tiempo pasa despacio y hay un montón de planes para hacer: desde visitar el spa y dejarse mimar con sus tratamientos y masajes, acomodarse en una de sus butacas o sofás frente a alguna de sus chimeneas con un buen libro, o simplemente mirar por sus ventanales escuchando el sonido del río Henares que cruza la finca.


Los que me seguís sabéis de mi pasión por los desayunos, pero es que el desayuno de El Molino de Alcuneza merece mención aparte, uno de los mejores que he disfrutado nunca: fruta fresca presentada de forma exquisita, zumo de naranja recién exprimido, smoothies de fruta, bollería casera elaborada a diario, croissants de mantequilla que son mi debilidad, hojaldres, bizcochos, yogur, cuajada de leche fresca, quesos ecológicos,  mermelada, miel de la zona, tostadas de pan de aceite y huevos de las galllinas de la finca que están deliciosos y los preparan al momento en la forma que elijamos, y además, y yo que soy de desayunos salados, un embutido artesanal realmente bueno, ¡qué rico!.


Un servicio de lujo en un paraíso de tranquilidad y sosiego, creo que así podría resumir mi estancia en El Molino de Alcuneza, así que si no tenéis planes para el próximo finde, no sabéis qué regalar a vuestros padres o amigos, o para la ya tan cercana semana santa, no olvidéis mi recomendación, ¡acierto seguro!.



GU-128, km.0,5, Alcuneza - Sigüenza (Guadalajara)

Tlf. 949 39 15 01

Fotos propias y de Molino de Alcuneza

Si queréis que visite vuestro establecimiento, podéis contactarme en mgutierrezaller@gmail.com

jueves, 3 de marzo de 2016

RESTAURANTE DEL MOLINO DE ALCUNEZA: COCINA TRADICIONAL DE AUTOR



Texto by Mónica Gutiérrez-Aller

El Hotel & Spa Molino de Alcuneza, miembro de la prestigiosa cadena Relais & Châteaux, esconde entre sus paredes de piedra todo un tesoro gastronómico: su restaurante.


A solo una hora y poco de Madrid, y al ladito de la ciudad medieval de Sigüenza, el restaurante del Molino de Alcuneza, -con el chef y director gastronómico Samuel Moreno y dirigido por Blanca Moreno, a la sazón sumiller consumada-, descubrimos una cocina entregada al producto de la zona pero elaborado con toda la creatividad de quien ha pasado por los fogones de nada menos que los hermanos Roca, Sergi Arola o Joan Bosch.

Está claro que la base de la cocina de Samuel es la cocina tradicional elaborada con productos locales (caza, setas, escabeches, miel….), pero como si de un artesano se tratara el chef sabe darles su toque personal de vanguardia consiguiendo texturas y matices sorprendentes, de forma tal que salen platos redondos, sinceramente me descubro ante su técnica e imaginación.


Veinte años nada menos han pasado ya desde que la familia Moreno-Gordo abrió las puertas de este molino harinero convertido en Hotel Molino de Alcuneza del que os hablaré en mi próximo post, -y del que os adelanto es todo un paraíso de tranquilidad y sosiego de lujo-, ocasión que el chef ha querido conmemorar presentando su Menú XX Aniversario.


Antes de nada, me gustaría hacer mención especial al pan del restaurante: lógicamente en un hotel que fue molino en tiempos y del que aún se conservan –y funcionan- sus piezas originales, había que rendir homenaje al cereal y a la panadería artesana, por lo que a diario se elaboran hasta siete tipos de panes con harinas ecológicas de la zona, a cuál de ellos más original y sabroso, como el de algarroba, que he de confesar no podía dejar de comer, ¡qué rico!.


Un vinito de la tierra antes de empezar yo no lo perdono, sobre todo si va acompañado de un delicioso morteruelo casero, y disfrutarlo tranquila y relajadamente charlando en uno de los cómodos sofás del salón principal del Molino de Alcuneza.

Pues comenzamos este interesante menú con varios entrantes presentados de forma exquisita: bombón líquido de manzana con apio y pepino, brioche de remolacha al vapor con tórtola escabechada, blini ahumado con confitura de tomate y jamón de pato con vainilla y pimienta, y esferas de queso manchego con trufa negra.


Continuamos con un original y sabroso paté de trucha en escabeche con caviar de piparras; los puerros del cocido con el jamón de su cocción, un concentrado de sabor que me encantó; viera con calabaza asada, vainilla y café, una mezcla de ingredientes que funciona espectacular; guiso de callos y cocochas de bacalao con ravioli de huevo de corral y sopa de ajo negro, un plato de diez, por sus variadas texturas y su conseguido resultado final; roast beef de corzo con foie, naranja, mostaza y avellanas, quizá en este plato el foie escondía la carne, pero resultaba igual de delicioso; estofado de ternera con miel y berenjenas, hábil utilización de partes de la ternera que no te esperas.


Y terminamos con una ligera infusión de fresones con espuma de flor de azahar que limpia de sabores, para continuar con bizcocho borracho de Guadalajara con manzanas asadas, canela y jengibre y coronar la cena con un cremoso de chocolate con praliné de pipas y helado de pan frito, deliciosas texturas que acreditan la habilidad repostera del chef.


Una cena maridada elegantemente con vinos de la D.O. Tierra de Castilla elegidos con mucho acierto por Blanca Moreno, Finca Río Negro, comenzamos con un blanco elaborado con una de mis uvas favoritas gewürztraminer, muy diferente a otros que había probado de esta varietal, más seco y menos dulce; y seguimos con un tinto con una mezcla de tempranillo, merlot, syrah y cabernet sauvignon, de color y aroma intenso, muy potente.

Para los que disfrutamos de la buena cocina siempre es una buena excusa la visita a un restaurante para alojarnos maravillosamente en el Hotel & Spa Molino de Alcuneza y experimentar inolvidables sensaciones gastronómicas.




GU-128, km.0,5, Alcuneza - Sigüenza (Guadalajara)

Tlf. 949 39 15 01
Fotos propias y de Molino de Alcuneza

Si queréis que visite vuestro local gastro, podéis contactarme en mgutierrezaller@gmail.com